
Movimientos del precio de Bitcoin 📉📈
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La crisis de liquidez de Blue Owl Capital, que se ha visto obligada a liquidar 1.400 millones de dólares para atender reembolsos en un fondo de crédito privado, vuelve a encender las comparaciones con 2008 y el riesgo de que el crédito privado sea el “eslabón débil” del sistema financiero tradicional. (Coindesk)
¿Impacto en BTC? A corto plazo, este tipo de episodios suele generar ventas forzadas y huida hacia activos líquidos como cash y bonos, lo que puede presionar a la baja el precio de Bitcoin. Pero a medio plazo alimenta la narrativa de “riesgo sistémico en la banca en la sombra” y refuerza el argumento de BTC como activo alternativo fuera del circuito bancario. Si vemos más casos similares, el relato de “nuevo ciclo alcista apoyado en problemas de crédito” va a coger mucha tracción. -
Los traders de futuros de BTC están reduciendo claramente el apalancamiento –es decir, operan con menos dinero prestado para multiplicar posiciones–, sobre todo en Binance, donde el Estimated Leverage Ratio ha caído de 0,19 a 0,15 en febrero y se han cerrado posiciones equivalentes a unos 30.000 BTC de open interest (contratos abiertos). (Bitcoinist)
El cierre de posiciones apalancadas suele crear presión vendedora a corto plazo, pero limpia el mercado de excesos: menos riesgo de liquidaciones en cascada y más espacio para subidas “orgánicas” sin tanto combustible especulativo. Que BTC siga rondando los ~67.000 $ tras esa purga indica un suelo de demanda razonablemente sólido. -
Según Santiment, las carteras pequeñas han incrementado sus tenencias de BTC un 2,5 % desde el máximo histórico de octubre, mientras que los grandes tenedores (whales) han reducido un 0,8 %. (Coindesk)
Traducido: los minoristas compran el dip, pero los grandes todavía no han pisado fuerte el acelerador. Sin entrada clara de capital institucional o “ballenas”, cualquier rebote tiene más riesgo de ser un simple relief rally (subida de respiro tras caídas) que el inicio de un tramo vertical alcista. -
Glassnode muestra que las pérdidas no realizadas en Bitcoin equivalen ya al 19 % de la capitalización total, niveles similares a mayo de 2022, justo en la transición hacia mercado bajista de aquel ciclo. (Bitcoinist)
“Pérdidas no realizadas” significa que muchos holders tendrían pérdidas si vendiesen hoy, pero aún no han vendido. Cuanto más sube este porcentaje, más tensión y potencial de capitulación hay. De momento estamos lejos del dolor extremo de 2022 (cuando se superó el 60 %), pero el dato encaja con un mercado que sufre, sin llegar aún al pánico total. -
Esa misma firma señala que los ETFs spot de Bitcoin en EE. UU. acumulan ya un drawdown (caída desde su máximo) récord de 100.300 BTC de salidas netas. Esto encaja con un proceso de “de-risking institucional”: gestores reduciendo exposición a riesgo en general en un entorno macro más feo. (Bitcoinist)
Menos demanda “programática” vía ETFs significa que el soporte de precio a través de compras sistemáticas de fondos hoy es más débil que hace unas semanas, lo que deja el precio más sensible a noticias macro y flujos de corto plazo. -
Un estudio de Capriole Investments introduce el concepto de “Quantum Discount Factor”: estima que, solo por el riesgo de que la computación cuántica pueda romper ciertas claves antiguas de BTC en el futuro, el mercado estaría aplicando ya un descuento del 20 % sobre el “valor justo” de Bitcoin en 2026, que podría llegar al 40 % en 2027 y al 60 % en 2028 si la red no se actualiza. (Bitcoinist)
No es un modelo que vaya a mover el precio mañana, pero sí da munición conceptual a quienes ven BTC “infravalorado por miedo tecnológico” y, al mismo tiempo, aumenta la presión dentro de la comunidad para avanzar en soluciones post-cuánticas antes de que ese miedo cale más en los grandes inversores.
Sentimiento del mercado 😬🧊
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El informe sobre traders de Bitcoin muestra un giro claro hacia la cautela: menos apalancamiento, más gestión del riesgo y sensibilidad extrema a titulares macro y geopolíticos (crecimiento débil en EE. UU., inflación subyacente al 3 %, amenazas de aranceles del 10 %, tensión con Irán…). (Bitcoinist)
Esto encaja con un mercado en modo “risk-off”: los inversores recortan exposición a activos volátiles porque cualquier noticia puede disparar la volatilidad y machacar posiciones demasiado agresivas. -
El dato de que los pequeños inversores están acumulando mientras las ballenas reducen algo su exposición refleja un sentimiento mixto: retail optimista frente a grandes manos más escépticas. (Coindesk)
Este patrón suele verse en fases de “espera y verás”: los grandes no quieren pagar precios altos sin claridad macro o regulatoria, y los pequeños interpretan cada corrección como oportunidad. Históricamente, los grandes flujos tienden a marcar el tono final del ciclo. -
El caso Metaplanet —acusaciones en redes de opacidad sobre compras de BTC, uso intensivo de opciones y endeudamiento, y una pérdida contable de ~680 millones de dólares pese a buenos ingresos— ilustra un tipo de ansiedad muy concreta del mercado: el miedo a que las empresas “bitcoineras” estén tomando riesgos complejos que los accionistas no entienden bien. (Bitcoinist)
Aunque es un caso aislado, suma al ruido post-MicroStrategy: el mercado empieza a mirar con lupa a cualquier cotizada que adopta BTC en balance y lo combina con derivados y deuda. Eso no afecta directamente al protocolo, pero sí al apetito de algunos inversores por este tipo de acciones “apalancadas a Bitcoin”. -
Las declaraciones de Sam Bankman-Fried desde prisión, intentando desmontar “10 mitos” sobre FTX, reabren viejas heridas. (Bitcoinist)
Aunque el mercado ya ha digerido el caso en precio, cada vez que la historia vuelve a portada se refuerza, en parte del público general, la asociación “cripto = escándalos”. Para el nicho cripto el impacto es limitado; para el inversor tradicional, mantiene un nivel de desconfianza de fondo que no ayuda a la narrativa de madurez del sector. -
El análisis sobre que una parte relevante del valor de BTC podría estar siendo “descontada” por el riesgo cuántico añade un nuevo vector de preocupación tecnológica al imaginario colectivo. (Bitcoinist)
A día de hoy, el sentimiento dominante es más bien de “riesgo lejano y discutible” que de pánico, pero este tipo de informes sofisticados tienden a influir sobre todo en el segmento institucional y tech-savvy, que es precisamente el que mueve grandes cheques.
Entorno regulatorio ⚖️
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En EE. UU., el proyecto de ley de estructura de mercado cripto, conocido como CLARITY Act, se acerca a la línea de meta tras una tercera ronda de reuniones en la Casa Blanca. Patrick Witt, director del Consejo Presidencial de Asesores en Activos Digitales, habla de “gran paso adelante” y de que están “cerca” de un acuerdo. (Bitcoinist)
La clave: la Casa Blanca ha tomado el control del texto y ha presentado lenguaje legislativo que intenta equilibrar las demandas de bancos y empresas cripto, sobre todo en el tema más espinoso: los rendimientos sobre stablecoins. Un marco claro para el mercado spot y los intermediarios puede ser, a medio plazo, un catalizador positivo para la entrada de capital institucional en todo el ecosistema, incluido Bitcoin. -
En paralelo, otro informe detalla que, en las últimas reuniones, la Casa Blanca ha cerrado la puerta de facto a pagar yield (intereses) sobre saldos pasivos de stablecoins, dejando solo un posible margen para recompensas muy acotadas ligadas a actividades concretas (por ejemplo, promociones, cashback, etc.). (Bitcoinist)
Además, se plantea dar a la SEC, la CFTC y el Tesoro poder para imponer multas de hasta 500.000 dólares por violación y por día a quienes intenten esquivar la prohibición de intereses sobre saldos ociosos. Esto encamina el diseño de stablecoins de pago hacia un modelo más “cuenta corriente” que “depósito remunerado”.
Implicación indirecta para Bitcoin: si las stablecoins pierden atractivo como “cuenta remunerada en dólares tokenizados”, parte del ahorro que iba a esos instrumentos podría derivarse hacia otros activos de riesgo o hacia BTC como reserva alternativa; pero también puede frenar el crecimiento del uso de stablecoins, reduciendo volumen y liquidez en el ecosistema en general. -
Desde el frente bancario internacional, el CEO de Strategy, Phong Le, ha criticado con dureza el tratamiento de Basilea III para Bitcoin, que implica un “peso de riesgo” del 1.250 % frente al 0 % de efectivo, oro físico o bonos del Tesoro de EE. UU. (Bitcoinist)
El “peso de riesgo” es el factor que los reguladores usan para decidir cuántos fondos propios debe reservar un banco por cada activo que tiene en balance: a más riesgo regulatorio, más capital inmovilizado y más caro es para el banco ofrecer ese producto. Un 1.250 % en la práctica equivale a tener que reservar casi 1 dólar de capital por cada 1 dólar en exposición a Bitcoin, lo que hace muy poco atractivo que la banca tradicional ofrezca custodia o servicios directos sobre BTC.
La crítica se centra en que esto:- Desincentiva que las entidades reguladas integren Bitcoin dentro del perímetro bancario supervisado.
- Empuja actividad hacia entidades no bancarias y jurisdicciones menos estrictas.
- Puede dejar a bancos de países que apliquen esta versión de Basilea en desventaja frente a otros más flexibles.
El debate no cambia las reglas hoy, pero el hecho de que directivos de alto perfil lo cuestionen públicamente abre la puerta a presiones políticas para revisar el marco en el futuro, algo clave si se quiere ver a la banca comercial jugando un papel relevante en la infraestructura de custodia y servicios sobre Bitcoin.
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Aviso legal: Los criptoactivos son instrumentos de inversión de alto riesgo y pueden no ser adecuados para todos los inversores. Este contenido no constituye asesoramiento financiero. La inversión en criptomonedas puede implicar pérdidas parciales o totales. Antes de invertir, consulta la regulación aplicable y evalúa tu perfil de riesgo.